sábado, 1 de febrero de 2014

La astuta complejidad





La voracidad en un mundo guiado por un único capitán, nuestro sistema, donde los marineros, más cercanos, a remeros dentro de una galera de negreros, fieles a una carta náutica que infiere un claro rumbo, determinado por la fugacidad, los automatismos y el malentendido egoísmo. 

 



El viaje empieza a devorar nuestro tiempo, nuestra mente y casi nuestra vida, a veces incluso nuestro yo, como si de un truco de trilero en plena feria se tratase dejamos de ver esa pelotita entre los cubiletes, aunque sabemos antes de empezar a jugar que esta en la mesa, no la vemos, porque ya hemos escogido un rumbo con sus directrices, y así la felicidad en forma de pelotita se encuentra tan cerca pero nuestras decisiones nos confieren una visión de ella tan lejos a la vez. 

  
¿Quién no se ha sentido en algún momento de su vida en la elección del cubilete correcto para encontrar su felicidad? ¿A quién no le han dicho alguna vez tienes muchas cosas por las que ser feliz pero no eres capaz de verlas? Seguro que muchos os sentís identificados e hipócrita sería si un servidor dijera que no.

(Párate 1 minuto a pensar sobre estas preguntas antes de seguir leyendo y piensa ¿por qué me siento así?)



Subsumimos nuestra existencia en un mar de complejidades, remando con fuerza sin observar el rumbo que barco torna de forma natural, sin precisar la fuerza de la marea o el oleaje, sólo nos importa el barco; y si quizás observando el mar podemos ver el rumbo o acaso creemos que remando con todas nuestras fuerzas podremos superar las olas del destino o la marejada de la vida; ¿Tú que crees? ¿Tienes suficientes árboles en tu bosque para poder disfrutar mientras surcas el camino? o bien ¿te centras tanto en el camino que da igual como sea el entorno, tanto que aunque estuviera dentro del camino no lo verías?


Independientemente de tus respuestas, debo confesarte lector que los seres humanos somos excepcionalmente auto complejos y naturalmente simples. Si bien el sistema y la concepción de la búsqueda del grial de la felicidad  hace de muchos de nosotros auténticos "Indiana Jones" de la vida; siempre en búsqueda de "algo más", pero y si nuestro "Indiana" tiene el grial entre sus manos y no es capaz de creer que con eso es feliz, sólo con eso, siendo lo demás secundario y fugaz. 
 



Más bien diré, que nuestro yo erróneamente considera que es demasiado fácil, demasiado simple, demasiado intuitivo y que la felicidad es algo más complejo. Me pregunto en innumerables conversaciones con otras personas e incluso con el silencio, ¿realmente lo es? o ¿yo creo que es así?




La mayoría de los problemas sobre nuestra felicidad radican en pequeñas preguntas, con simples respuestas que nuestro ser procesa de forma compleja, y en esta concepción reside una gran parte de nuestra infelicidad, algo tan simple pero tan complejo, dependiendo únicamente de la persona que recorre el camino o maneja el timón del barco, ¿tú de cuál eres? y por último ¿Eres feliz siendo así?

No te conozco lector o puede que sí, pero te digo totalmente convencido que tienes todas las herramientas para ser feliz porque los problemas independientemente de su gravedad nunca mermaran tu actitud, si quieres ser así, desde aquí te ánimo a seguir mi camino, sabiendo y conociendo que los primeros pasos dan miedo, casi pánico, pero tienes que salir de esa mala zona de confort, además te dejo una frase que inspira ese nuevo salto al vacío, a tú felicidad.


A veces primero hay que hacer un acto de fe lo de fiarse viene luego (¿Has hecho alguno?)

Twitter: https://twitter.com/agustincalvorea



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