Me enseño que cuando un corazón se rompe a pesar del tiempo transcurrido, el miedo al amor aún durará aunque ya este sano, el miedo perdura algo más
" " que el corazón es para compartirlo con quien amas aunque te aterre esa idea, de que pueda suceder, mejor decirlo en voz alta, y vi que clase de miedo era.
" " que amar a otro ser humano te permite ver detalles desde cerca y que aunque haya un ruido infernal esa persona te permite escuchar tu corazón latir.
" " que un beso puede convertirte en un niño jugando en el parque y un recuerdo amargo volverte un niño asustado de la noche.
" " que la teoría de la relatividad se puede simplificar si escogemos momentos adecuados y las palabras correctas.
" " que en verso o en prosa el contenido es más importante que el continente.
" " que algunos caminos imprevistos y sin preverlo se vuelven a cruzar y que quizá guardan tesoros enormes.
" " que la teoría de la relatividad se puede simplificar si escogemos momentos adecuados y las palabras correctas.
" " que todo es un mundo, las nubes, las vivencias, los sueños, las palabras, si la compañía es la correcta.
" " que los caminos para enamorarse no son menos extraños que los recorridos cuando el amor se fuga.
Observe que perseguir una idea, a veces tiene un resultado negativo, pero rechazar la esperanza de que algo distinto puede suceder, no intentarlo y rendirnos, puede consumir a cualquiera
" que a veces a los trenes que nos subimos no vuelven a casa, y que retornar para algunos aunque ya lo hayan logrado una vez, será difícil que no imposible, algún día volverás a casa, algún día.
" que los límites, los miedos y la soledad, se generan en el mismo hogar que los sueños y la esperanza.
" que el más desesperado puede creer y el mayor creyente desvanecerse en la desesperanza.
" que cuanto más triste es una historia más fuerte es la sonrisa al contarla.
" que es mejor intentarlo que pensar, que pasaría si..., pero eso no evitará el fracaso o la decepción.
Aprendí que existe diferencia entre conocer el camino y andar el camino
" que la felicidad sino se comparte es un sinsentido, no es felicidad, porque en su esencia reside compartir
" que el saber no ocupa lugar y que en cualquier lugar poder encontrar el saber.
" que el realismo es el camino comúnmente mas transitado a la mediocridad
" que la locura es un precio muy bajo para perseguir tus sueños aunque todos te digan que es imposible.
" que ver no es creer, sino que creer es ver.
" que lo esencial no se ve con los ojos, sino con el corazón.
" que bueno a veces no es suficiente, y tú eres el primero en pedirte la excelencia que no la perfección.
" que quizá sino encuentras el milagro, deberías convertirte en él.
" a creer que algo diferente puede y va suceder.
" que si imaginas lo imposible nos llevará a realizar lo impensable.
" que escuchar es lo contrario a pensar la respuesta mientras otros siguen hablando.
" el valor que se requiere para arriesgarse y lo difícil que es acertar.
" que me he preguntado en mi vida muchas veces ¿por que si? y lo realmente importante era ¿por que no?
" que las malas noticias navegan solas, pero que las buenas solo llegan si estas dispuesto a naufragar,
" que quizá este loco o solo me niegue a ver tu realidad.
" a perder el miedo a decir te quiero aunque tengas miedo a que te van a contestar.
Comprendí que tipo de persona fui, he sido y soy, y ¿quien quiero ser?
" el camino andando, al niño, al infante, al adolescente e incluso al adulto.
" que si sabes quien eres y quien quieres ser, el como llegará sólo buscando.
" que no debemos tener miedo a mirar el camino recorrido, porque el pasado enseña, pero no elige nuestro presente y el futuro ya llegará.
" que me equivoqué, me equivocó y me equivocaré, y eso puede decepcionar a otros y sobre todo a mi mismo, pero que puede ser un motor para cada día ser el mejor yo, para todos y por ende para mí.
" que resbalando, aprendes a deslizarte y con la suficiente motivación puedes tender tus manos y ayudar a otros a sostenerse en el suelo deslizante de la vida.
" que las sonrisas abren puertas, sin importar el idioma u cualquier obstáculo creíble, porque trabajar en la felicidad es un acuerdo social mudo, superior y privilegiado que todos comprenden.
" que por mucha oscuridad que haya, mañana al alba volverás a poder ver el sol, sólo si tu quieres y volverá tu sonrisa.
" que los ojos y las miradas son una puerta al alma por donde se cuelan las emociones y donde ni el más astuto consigue huir.
" que no puedes elegir si van hacerte daño en este mundo, pero si puedes elegir quien te lo hará.
Me mostró que hay elecciones que pueden marcar, lo que vemos, como vemos y sentimos a las personas que nos rodean.
" " que un "que tal" alberga muchas incertidumbres al responderse con un "bien"
" " que si usas todos tus sentidos al escuchar, serás capaz de verlas.
" " que cuanto más triste es una historia más fuerte es la sonrisa al contarla.
" " que la Navidad siempre suma si elegimos el lado bueno de las cosas, y así puedes vivir experiencias únicas.
" " que por mucha oscuridad que haya, mañana al alba volverás a poder ver el sol, sólo si tu quieres y volverá tu sonrisa.
Concebí que preocuparse no debe tener un sólo significado, el que a mi me gustaría, sino que puede ser polisémico y el valor de esa acción sigue siendo enorme.
" que la mayoría de cosas que tienen peso no las entendemos en el momento, porque lo que entendemos en el momento no tiene vida.
" que algunas cargas son muy pesadas y debemos compartirlas con quienes quieren ser parte de ellas, porque eso hace especial una relación, y aunque no sea lo más fácil la convierte en única.
" que perder una vez de forma inconsciente, es más fácil, que ser consciente de que no era tu elección sino la de otro y que juzgar a los demás
y observando las consecuencias es más sencillo, que sentir y decidir.
" que si sabes quien eres y quien quieres ser, el como llegará sólo buscando.
Asumí que las despedidas siempre son difíciles, sean para un rato, o hasta otra vida.
" que mejor intentar arreglar personas que mirar hacia otro lado y decir "el mundo es así".
" que hasta los mejores capítulos de los mejores libros de una vida a veces se deben acabar.
" que la felicidad es un mera elección, eso si, diaria, difícil y que exige no sólo querer sino hacer.
" que nos caemos para aprender a fracasar y que el fracaso nos acerca a saber ¿quien coño quiero ser?
" que las mejores lecciones que nos dan los padres son aquellas que nunca se plantearon enseñarnos y quisieron protegernos de ellas.
" que quizá mejor hacer todo lo posible porque cada uno sepa el recuerdo que no ha dejado y que donde estén nos vean o no intentaremos hacerlo lo mejor que hemos aprendido.
" que cada segundo, minuto, hora y día suma, y tenemos la obligación de aprovecharlo, generando nuevos recuerdos.
" que nunca sabemos que nos espera del camino y menos cuando acabará.
Blog de ayuda, coaching y comunicación, o quizá simplemente de compartir una perspectiva del mundo, de las emociones, de la comunicación, de esos sentimientos que todas las personas sufrimos, sean buenos o malos. Blog about selfhelp, coaching and speech, or just maybe I share my personal perspective of the world, of the emotions, of the communication. We are feelings, we overcome our feelings, we enjoyed another emotions, and I did or I do and I want to share my perspective of them
lunes, 29 de diciembre de 2014
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Confiar es una elección diaria, desayuna un poco cada día
Atardece, desde un pequeño parque de Manchester, observo el tiempo fluir, sentado en un chirriante y oxidado columpio, con un movimiento dinámico e hilarante, visiono el vaivén del otro columpio, vació, movido por el viento, a su vez un decrépito rayo del Sol de la tarde va dismuniyendo con el inquebrantable paso del tiempo. Aflora un aura de intemporalidad mientras lo observo diluirse, el color se desvanece, tanto de observado como el observador, todo torna a una paleta de blanco y negro, y muchos grises, demasiadas tonalidades en un flash digno de película de los ochenta.
En el cielo se percibe sin esfuerzo una perfecta cruz entre las nubes, señala mi balancín, como en los tesoros piratas, indicando un punto concreto, como diciendo Tú. Todas las películas necesitan una banda sonora así que mientras me quedó perplejo ante esa señal suena "que te voy a decir si yo acabo de llegar, si esto es como el mar quien conoce alguna esquina" e insiste "que te voy a decir".
La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas
¿Cuantas veces nos sentimos señalados y esperan que demos una respuesta, una solución ante el camino?
Esas metáforas del camino que sino usamos todos nuestros sentidos y vamos corriendo en la vida de un lado a otro nos perdemos, y al final nos perdemos nosotros mismos. Quizá nunca encuentras algunas respuestas o incluso no sabes si son ciertas, si sabes que hay mil formas, y en mi caso si he aprendido buscándolas, a correr, a huir, a no pensar e incluso dejar de vivir y como si fuera una lista musical cualquiera pasar de canción en canción, sin realmente entender o buscar un significado, sin pensar y darle importancia a cada canción, la melodía de una vida, sino surcando un día de existencia que lo consideraba un éxito, un día más, hasta que te das cuenta que cambio la canción, y rebobinaron la cinta alguna que otra vez sin ni siquiera darte cuenta de que tu vida pasaba minuto a minuto y así suena "ain´t sunshine".
En cada canción ibas aprender algo, pero debías no sólo prestar atención a la letra, sino a todo su conjunto, como en la vida quizá no se deba sólo mirar a un punto concreto sino a varios, quizá tu experiencia no sólo te modelo por el qué paso, quizá te sirva el como actuaste, o qué te dijeron, cómo lo sentiste, viviste, superaste. Esta visión del aprendizaje en la vida, esa en la que no nos han enseñado a aprender, de nosotros, para nosotros y sobre todo para los demás, donde sentir nos da más miedo que mirar a otro lado, que dejar que "todo pase". Ignoró cuantas veces en mi vida abre elegido ese camino y es de esas elecciones mi aprendizaje, no de lo mucho que hice bien, si del porque y para que.
Sentir duele, vivir duele, pensar duele, las emociones se sienten, hasta no hace mucho tiempo pensaba que esto era una debilidad, algo que mejor ocultar, ser una rotunda piedra forjada, una caja fuerte para mis emociones y mis pensamientos. Largas temporadas con esta ignorante creencia, ahora me doy cuenta que débiles son los que tienen miedo y más aún los que tienen miedo a vivir sintiendo, y en cambio los sentimentales o sensibles, esos son valientes, porque confinan sus sentimientos en un mundo que nos aleja de ellos. Así durante mucho tiempo las personas mezclamos la dureza, el vigor, con la sensibilidad, como si la evolución humana nos enseñara que es mejor no sentir, si cierto es más peligroso, pero rechazar nuestras emociones y mirar a otro lado, no decir lo que sentimos, no llorar porque no debemos, eso nos acerca a ser monstruos emocionalmente rotos.
Nadie nos prepara para la sensación cuando lloramos, de alegría o pena, para sufrir la decepción o el fracaso, el dolor de la perdida, para comprender que lo mejor no es suficiente, para sentirnos solos e incrédulos porque no entendemos nuestro propio camino, para sentirnos lejos de nosotros mismos, de quienes nos conocen o quienes prometieron la Luna y sólo sostienes algo de polvo entre tus manos de un tiempo pasado. Palabras que no son hechos, pero los hechos compelen emociones, y las emociones, caminos, nuestro camino en la vida.
Es ese punto del ser humano cuando nos cuesta tanto creer, emerge una palabra "confianza". Quizá sea algo vintage en el mundo actual, si me dieran un centavo por cada "yo no confió en nadie más" o "yo sólo confío en mi mismo", ahora mismo Amancio Ortega sería un mileurista comparado conmigo.
Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie; es como estar preso en la peor de las celdas: uno mismo
La confianza, una fé irracional en un ser humano, en un hecho concreto, interrelacionada con nuestras emociones, a medida que sentimos perdemos confianza sino entendemos el contexto, sino nos entendemos. Nuestra confianza y la que depositamos es difícil de reparar, se gana duramente, se pierde como un suspiro e incluso a veces desaparece como el vaho entre los labios.
En una vida que se conforma de millones de momentos diversos, se forma una persona, esa es la dificultad al conocer a una persona, millones de emociones vividas, y sentidas, lo que convierte en un reto mayúsculo entender y comprender a cada persona y más confiar en ella, porque nadie podrá sentirlo por ti. Nos perdimos entre frases de relleno, de armonía, predefinidas, respuestas sin conocer preguntas, y de repente después de sentir todo, nos abandono la confianza, vivimos una vida sin compartir millones de experiencias, por miedo a perder.
La confianza al igual que la motivación, el autoestima y las relaciones personales - es decir, las cosas importantes no materiales - deben regarse como las plantas, y que no puede hacerlo exclusivamente uno, sólo, sino perece... y una vez llegados a ese punto es como cuando se nos cae un plato al suelo, se rompe y siempre nos falta un pedazo irreemplazable para volver a montarlo, nunca vuelve a ser el mismo recipiente, no es la misma confianza. Como relata la canción "no es porque digas la verdad, es porque nunca me has mentido", confiar es ser sincero, contigo mismo y con otras personas y especialmente compartir, hasta el punto de poder comprender. Una carga enorme es la sinceridad, porque no sólo se requiere con otros sino que si confías en ti mismo, lo eres contigo.
Tengo una gran fe en los tontos; confianza en si mismo lo llaman mis amigos
En algunos momentos no alcanzaremos el resultado soñado pero no debemos desvanecernos, sino que debemos aprender a confiar en que la lección es el verdadero premio a nuestra confianza.
Experiencia Personal: Diambulando por la confianza
En mi vida he confiado, en personas, mujeres y hombres, de todas las edades diversas, en situaciones pasadas o futuras, en mí, habilidades o personalidad, numerosos y múltiples caminos recorridos, extremos y bipolares y no menos filosofías de vida adoptadas en el proceso. Cuando depositas la confianza en algo/alguien y se quiebra, una y otra vez, se produce un derrumbamiento en tu castillo de naipes, y decides dejar de seguir construyendo, quedarte con una única carta, tú.
Uno de los errores que cometemos, porque creemos que la situación y no nuestra elección nos situó ahí y sin darnos casi cuenta toda la confianza se desvaneció, la interior y la exterior. Yo lo hice, de cierto modo me entiendo, es lógico, no creéis, cuando te decepcionan, traicionan o fallan, te hieren voluntario o involuntariamente llega un punto que nos decimos "se acabo" "esto es una porquería mejor confió solo en mi y los demás que se arreglen". Nunca pensamos que la confianza nos proporciona compartir, nunca valoramos cuanto podemos soportar solos sin confianza, porque chic@s hasta las piedras y cajas fuertes más resistentes se fracturan, quizá no rápido, pero cada momento acaba erosionando, soportan tempestades, pero un día algo se filtra y funde hasta la última lamina de acero, dejando un alma quebrada a la deriva, y sin confianza. La sensación desnuda de que nada va salir bien, de que estas cansado de intentarlo, y que nadie te valorará, se empieza por dejar de confiar, esa es mi experiencia.
Lo único que necesitas es tener confianza en ti mismo. No hay ser viviente que no sienta miedo cuando se enfrenta al peligro. El verdadero valor reside en enfrentarse al peligro aun cuando uno está asustado, y esa clase de valor la tienes de sobra
viernes, 29 de agosto de 2014
Corazonada en la merecida nada
El paradigma de las decisiones, solemos decidir aquello que creemos que queremos, no basandonos en la realidad, en la racionalidad o en la simplicidad de la probabilidad de éxito o fracaso. Esta enérgica disyuntiva nos lleva a usar el corazón en muchas ocasiones como un propulsor de nuestro día a día, minuto a minuto y segundo a segundo, algo que sin duda es agotador durante una vida y más si cabe cuando las decisiones que tomamos de corazón en un momento determinado no tienen el desenlace pasionalmente deseado por el motor que usamos en nuestra vida.
Como si de un V8 se tratase acelera en cada recta, derrapa en cada curva y desecha cualquier señal de emergencia que se encuentre en la autopista de la vida, en los peajes de los sentimientos y en las montañas de las emociones.
UN DESEO NO CAMBIA NADA UNA DECISIÓN LO CAMBIA TODO
Hasta este momento rodamos por una carretera deliciosa, donde nos sentimos confortados por seguir esos impulsos solemnes, que te alivian llamados sentimientos, pero como todo buen vehículo, y este no iba ser ajeno, en ocasiones se encuentra con algunas incidencias, debido a su velocidad, a su ignorancia de las normas, a su poca previsibilidad, a su durabilidad y en sin fin a innumerables decepciones.
La vida, ese gran sendero que recorremos, buscando y escogiendo el camino que creemos que nos acerca a la felicidad, o simplemente a estar más cerca de aclarar nuestras emociones y nuestros propósitos, esta acumulada de una cantidad incierta de decepciones, que desconocemos en el momento de "corazonadamente" emprender nuestro viaje y escoger nuestro destino.
En esta vía no se acuñan los principios del merecimiento, desgraciadamente no conozco a ninguna persona que por "merecer algo" lo haya logrado, sólo he conocido personas que "mereciendo más", únicamente encuentran obstáculos, pero eso sí, reniegan de cualquier dificultad, les importa bien poco que su vida se juegue en nivel "muy difícil" o "imposible" porque saben que lograr su propósito, su amor, sus "éxitos", en la vida nunca desde que tienen conciencia, y siguen su corazón, aunque el cerebro les tiente a relegar este camino, se plasma la compasión del merecimiento, sino la perseverancia en las ideas, en las emociones y en el camino.
Existe un tipo de personas que son capaces de luchar concienzudamente contra cualquier tenaz y borrascosa dificultad que la vida en su ingeniosa agudeza les proponga, he conocido incluso aquellos que la vida debería energicamente hacer un ejercicio de imaginación para superarse en los siguientes niveles, porque son grandes jugadores, con habilidades para resolver plataformas, que algunos sólo admiramos. E incluso lo más difícil de todo, es que han aprendido a usar el "cerebro", para entender las decisiones "corazonadas" que les reportaban afecciones positivas y negativas, en ocasiones pensamos que podemos hacer un ejercicio de supresión de la "negatividad" y ciertamente es imposible, pero si podemos por un lado alternar la "negatividad" en "positividad" comprendiéndolo como un aprendizaje y finalmente entender que hasta la senda más hermosa de la selva, quizá se acaba ante nuestro ojos, y sufrimos por no querer ver el final, no el final de la senda en sí, pero si de la que querríamos coger, sobre la que realmente existe.
SENTIRSE DERROTADO ES UN ESTADO TEMPORAL POR EL QUE TODOS PASAMOS, PERO ABANDONAR LA ESPERANZA ES LO QUE LO CONVIERTE EN PERMANTE
Estos momentos que algunos intelectuales denominan conformarse y otros los llaman gestión emocional, que difícil discernir ambas lineas, ¿cuándo es imposible algo? Debería ser en ese momento en el cual nos deshilamos por dentro cuando deberíamos reflexionar sobre como interpretamos lo que estamos sintiendo, las decisiones que estamos adoptando, las corazonadas y el momento concreto en el cual deberíamos utilizar "la razón" para asimilar el camino y quizá mirar a nuestro lado, porque quizá se salvaguarda la respuesta.
MI REFLEXIÓN PERSONAL: Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que
la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una
calle de sentido único.
No eres un robot, me dijo una persona un día, y ciertamente me deshizo por dentro, no porque no supiera tal realidad, sino porque no estaba preparado para asimilar que mis sentimientos son parte de esa realidad, me encontraba mejor ayudando a otros, focalizando esos niveles en la vida para escuchar a otras personas, que se encontraban desesperanzados, porque habían perdido la esperanza y sólo se componían de miedos.

Fue en ese momento, cuando me observé, y me di cuenta que los merecimientos, los honores y los logros tenían poco que ver en la vida, y sin entrar en porques, la vida me mostró que si esperaba compasión, la lotería o algo similar, iba a estar bastante alejado de la realidad, así enfrento de nuevo a la corazonada con el cerebro, para entender el ¿por qué no?, así que asumió que era una persona, y que tenía sentimientos, más allá de los propios que mostraba para preocuparse y ayudar a otros, y en ese momento comenzó de nuevo a coger el carril de aceleración para introducirse en la autopista de la corazonada, quizá en días das vueltas en una rotonda, pensando ¿el camino se ha acabado? y es hora de salir y buscar otra autopista, otros días sigues la autopista sin miedo a que desaparezca ante tus ojos, y es aquí donde reside la dificultad de saber hasta donde perseguir un sueño, hasta donde seguir una emoción, una idea, el amor, la nada o el todo, los sueños, las esperanzas, la realidad, la pasión, el corazón, el cerebro, toda una larga lista de componentes de un circuito llamado vida, en donde nada importará lo que merecemos, sufrimos, sufriste o sufrirás y es algo que deberíamos entender para proseguir nuestro camino, sin decaer en la idea de que nuestro vehículo debe dejar de circular por esa larga vía
Algunas personas son fascinantes: sólo hay que mirarlas a través de las gafas correctas
Si puedes llegar a través de la nieve, la tempestad y la lluvia, sabrás que podrás llegar cuando brille el sol y todo esté bien
No soy quién para decir lo que tienes que sentir ni
cómo tienes que sentir lo que sientes, al igual que no puedo decidir
por ti
Agustín Calvo Rea , intentando arreglar bicis cuando es posible y sino aportando mi propio mapa.
jueves, 7 de agosto de 2014
¿Por qué no jugamos juntos sin miedo a perder?
El egoísmo cualidad innata del ser humano según algunos ilustres componentes de la sociedad capitalista, competitiva e individualista, es la idea de "me quedo la pelota y juego sólo" no vaya ser que si un día os deje la pelota, me escogaís el último de la fila o quizá perdamos el partido.
Calificarlo de cualidad ya es abrupto en mi mentalidad, si bien, en algún prisma esta característica puede ser útil para las personas, pero dudosamente o muy complicado es en beneficio de otras, cuando alguien atesora una actitud, elección o comportamiento egoísta, ¿quién no ha chocado alguna vez con este muro defensivo de las personas?
El egoísta moral se centra en la afirmación de uno mismo, convirtiendo al individuo como tal en el propio soberano de la realidad moral y personal determinada que le envuelve en la realidad social.
Esta visión le evoca actuar en su único y propio interés, REPITO ÚNICO Y PROPIO, sin menoscabo de los efectos sobre otros, siempre que el interés propio que genere sea inferior al reflejado en otras personas, es decir, "juguemos todos juntos pero que gane el partido siempre yo, sin importar el como, o sino cojo la pelota y me voy a casa".
Bueno la teoría lo embarca en este marco, dentro de esta disposición de características, pero todos nos hemos topado con decisiones o actitudes egoístas, donde finalmente el ejecutor, "el dueño del balón", intercambian nuestra estima, nuestra felicidad, nuestra actitud, independientemente del beneficio que le genere, sin importar si yo quería jugar, o simplemente quería jugar con esa persona.
La realidad, como puede verse, no soy un ferviente admirador del egoísmo, y mezquino es verteros la idea de que siempre ha sido así de rotunda la idea, pues no, como todos los caminos en ocaciones las personas tomamos caminos diversos, fáciles y errados. Puedo advertir que he sido durante un tiempo duradero en mi vida, quizá como vía de protección, una de las versiones más "egoístas" del "gano el juego o no juega nadie", quizá pensar que los demás nos van a decepcionar suele producir querer dejar confiar en las personas, en las elecciones, en la vida; y apoderarse de un todo: YO, de la pelota, de la mesa, del juego y si hace falta expulsar, dañar o lapidar a los compañeros o "las fichas de los demás", en esos momentos no consideramos esta actuación como un precio costoso o eso parecía.
"El egoísmo es como la Luna, tiene una cara oculta que sólo saboreamos cuando otros nos dejan verlo desde la otra perspectiva"
Si, eso parecía, el egoísmo tiene un espiritú mágico, sólo cuando pasa el tiempo y eres el "ejecutado" al que dejan "fuera de juego" aprender que es una doctrina lamentable el: "Primero yo, segundo yo, tercero yo".
Apestosa, simplemente lamentable y aberrante en cualquier persona que quiera inferir un mínimo de "empatía".
Algunos pensaran, que estoy siendo extremadamente duro con los egoístas, en realidad, lo estoy siendo conmigo mismo, porque cada cual interpretá el compás y baila la música sólo.
Por eso en algunas conversaciones, las personas me dicen no sin razón, creo que hay que ser un poco egoísta, y la realidad es que existen casos, quizá de extrema empatía, de actuaciones altruistas continuas, pero el problema radica, como me paso a mí en la libre interpretación de dos terminos que se repiten en estas dialecticas informales, "egoísmo" y "poco".
No seré yo quien establezca un canón en ambos conceptos, porque en mi vida, y mis experencias me han enseñado que soy incapaz de realizar tal determinación, otros quizá lo limiten en el punto donde "lastimas a las personas", y quizá controlado en algún aspecto puede ser beneficioso, pero mi pregunta es:
¿Qué capacidad tenemos para medir esas magnitudes, en un mundo que nos propone competitividad, carencia de empatia, individualismo, que se centra más en dividirnos por clases, brechas sociales o autoidealismos y por el contrario extermina los lazos que tengan que ver con la compasión?
He aquí un pequeño ejercicio que me gusta proponer a la gente cuando hablo de este tema concreto, preguntaté que sensanción te fluye cuando verbalizas la palabra "egoísmo" es buena o mala, quizá ambas y ahora haz lo mismo con "compasión".
Durante muchas horas de conversación con diversas personas, la mayoría de las personas tienen una mayor facilidad en carácterizar el segundo elemento de forma negativa, cuadrándolo en la "pena", por el contrario el egoímos aunque lo infieren como un "ente bidimensional" positivo-negativo.
Es algo peculiar, la realidad es que "compasión" es sólo un sinónimo de
"empatía" de "amor altruista", pero he aquí el efecto que dificultad el
control de "poco egoísmo", las personas en sociedad, en la actual,
percibimos los continuos mensajes de las diferentes estructuras sociales
que unido a la falta de desarrollo de nuestra inteligencia emocional,
nos revoca a un plano más simple, más categorizador, y ahora para acabar
te pregunto:
¿Cuantos sinónimos conoces de egoísmo?
En un momento dado, yo incluido, por nuestra cabeza se nos pasa la idea de que ser egoísta es lo más fácil, lo más simple, la vía que más protege nuestras emociones, nuestros sentimientos, en general a nosotros, y todo por el miedo que nos implica confiar en otras personas, perder o ceder el control, y subsumir nuestra vida en un campo donde pueden decepcionarnos y hacernos mucho daño.
Sin embargo, sino experimentas las emociones y los sentimientos, me preguntó:
- ¿Qué estabas proteguiendo con tu egoísmo?
- ¿Cómo vives los sueños si te da miedo verbalizarlos, si te aterra que otros los lesionen, sino confias en nadie?
- ¿Qué pasará cuando tu no puedas resolver o gestionar una emoción por ti mismo?
Es en este momento, el más frágil de las personas, donde tienes que situarte para acabar decidir abandonar esa actitud o comportamiento, porque es en este momento cuando te das cuenta de que tienes la mayor gran discapacidad el "miedo a vivir plenamente", algo que se nos olvida en estos días, y si es verdad no es fácil, nunca será más fácil que sólo estar tú, pero ¿Quién dijo que vivir era fácil?
Durante la vida he comprendido y convivido con esa vocecilla llamada egoísmo, además lo he practicado como una autentica religión, quizá como elemento de protección derivado del aprendizaje en la vida, y también debo confesar, es cierto que me aporto momentos y caminos sólidos y sin abruptas piedras puntiagudas, pero hubo un momento concreto durante el camino, que vi la longuitud del mismo y lo largo que era.
Y pense ¿Estoy viviendo la vida sin pincharme nunca con una piedra? ¿Y si me sirve para construir un castillo? Claro me respondía, seguro que tiene un pico afilado, sólo estoy proteguiendoté, pero como voy a pincharme o no con una piedra si hasta con ella sólo pienso en mi beneficio sin darle la oportunidad de mostrarme su esencia.
En ese momento decidí que tener miedo, es lógico, pero superarlo y pisar firmemente sobre el camino es "vivir", y si no mentire me he cortado con las piedras, algunas más de una vez, he incluso me han dejado andando a la pata coja o arrastrandome por ese angosto camino llamado vida, pero con cada piedra se llenaba una posibilidad, de una vida plena.
Si esto no fuera suficiente además desarrolle algo que desconocía llamado empatía, y ahora conozco otro miedo, porque da miedo decepcionar a las personas cuando tienes empatía pero más miedo da decepcionarse a uno mismo, y sin menoscabo de mentir intento evitarlo pero por momentos fallo y simplemente me centro en dar más de mí, ya que el único egoísmo positivo es el destinado ayudar a otros sin esperar que ellos nos ayuden a nosotros, sólo esperando que sino es a nosotros, ayuden a otros que lo necesiten.
¿Cómo crecía la vida ante mis ojos? - pensaba - cuando era egoísta no pensaba en estas cosas, sólo pensaba en yo, que fácil era todo, no es nostalgia, sólo ironía, porque una vida plena nunca será egoísta, porque sino sólo la compondría un elemento, "Yo" y ese yo sería sólo porque tengo miedo a vivir y a sentir. Yo elijí tener miedo, intentar superarlos, y sentir... y tú...nunca es tarde para nadie si tienes la voluntad de lograrlo...
"Nunca podremos alcanzar la verdadera felicidad en el egoísmo porque si con nuestras palabras o acciones no podemos acercar esperanza aquellos que la necesitan, no sabremos encontrar la felicidad en nosotros mismos" - Agustín Calvo Rea (7/8/2014)
"No ser bueno más que para sí es no ser bueno para nada" - Voltaire.
lunes, 14 de julio de 2014
Empáchate con la tarta de tu vida
Elecciones, decisiones, caminos,
destinos, encrucijadas, preguntas, respuestas, responsabilidades,
consecuencias, efectos, miedos, fracasos, éxitos, esperanzas, sentimientos;
todo ello conforma pequeñas porciones de una tarta, la vida, nuestra vida.
Y como
dueños del pastel intentamos coger ese pedacito más satisfactorio a priori para
nosotros o para otros, pero cortamos a ciegas, a menudo sin saber emplatar ese
trocito de tarta, ni mucho menos, si será dulce y plácido o amargamente salado,
tan salado que tienes la convicción de que es mejor dejar de cortar más trozos
de pastel, porque tu “estómago de emociones” –el corazón- no soportará otro
trozo más.
Quizá esta sea la solución más
racional, más simple y más fácil, cuando pienso sobre si es la respuesta correcta
en algunas situaciones pienso, o seguro que algunos habéis pensado, ¿y si ya me
comí todo el dulce de la tarta en los primeros trozos y la gran parte del
pastel de mi vida que me queda es salada, es amarga, está llena de continuas
experiencias y de dolor? ¿Y si el amor ya paso y lo saboreaste en su momento?
¿Y si el resto del camino es sólo un sendero lleno de puntiagudas piedrecillas?
Y por último cuando nos hemos rebelado ante esta visión nos acomete el miedo a
la experiencia, ¿Y si vuelvo a probar otro trozo demasiado salado? ¿Y si no hay
suficiente agua esta vez para diluir ese espeso sabor del fracaso, de la
decepción o del desamor? ¿Y si el corazón tiene que volver a crecer otra vez?
La metáfora de la tarta y las
porciones, la usaron para hablar de algo que me da miedo volver a saborear,
como todo en la vida nos da miedo, el desenlace, quizá, pero más bien tenemos
miedo a fallar, fallarnos o fallar a otros. Todos nos sentamos ante esa tarta
de la vida, quizá tú, lector, estés en otra porción diferente o tarta, en vez
de una rica selvanegra, en una tarta Santiago, o una tarta de queso. Distinta
tarta pero mismas preguntas, cada uno con sus respuestas, pero con las mismas
inquietudes y miedos ¿A que sabrá ese nuevo trozo?
![]() |
| Sólo mis pensamientos |
Lo primero y esencial que quiero
decirte y dejar muy claro, es que a pesar de todas las veces que hayas
tropezado, caído o saboreado ese repugnante sabor amargo de la vida, no es un
porquería, por porque siempre, siempre, siempre, SIEMPRE, tienes la elección de
cambiar el resultado. En este momento pensarás, que molo, que soy guay, que te
dé un poco de esa poción mágica que uso, o sea que te diga cómo hacerlo, pues
la realidad es que la respuesta la conocemos todos, simplemente debes responder
a tus preguntas ¿Quién y cómo puedo cambiar el resultado? ¿Cómo aprendes a
ponerte de pie cuando te caes?
Aquí viene la parte que más me
gusta, la esperanza, de la autoestima, del esfuerzo, de “CREER QUE ALGO
DIFERENTE PUEDE PASAR”. Sólo con la mera intención de realizar esta acción,
estas mostrando un coraje que a mí me es suficiente para creer en ti, y en que
no vas admitir el resultado de la vida, de forma racional, simple y fácil; sino
que preferirás volver a barajar las cartas de la vida.
Con este primer gran paso tenemos
una parte importante a nuestro favor para cambiar el resultado, pero no la
única, sino que necesitamos algo más que sostener el cuchillo y probar otro
trocito de tarta más.
Superar el miedo al resultado, a las consecuencias por
decidir, conseguir abandonar el confort
Ese miedo que se incrusto en ti
como una astilla y ahora forma parte de ti, de cada resolución emocional, es
una especie de mano invisible que te sujeta la mano de partir pastel, subsume
la experiencia conocida y el miedo a repetirla, te dice al oído sutilmente “¿Quieres
volver a conocerme, el final será el mismo?”.
Pues he aquí una de las malas
noticias, para ti, para mí y para todos, no hay soluciones instantáneas para
esta situación, no hay pastillas, consejos, ni conjuros para superar el miedo a
la consecuencia a actuar. Yo me considero un buen repetidor de cursillos sobre
la vida e incluso alguna materia optativa que se me atraganto duramente, pero
si volviera a ese momento en que me matricule y corte otra vez el pastel, lo
haría igualmente.
La única forma que he aprendido
durante mis experiencias para combatir ese miedo a decidir sobre algo que ya
decidiste en su momento y resultó diferente a tus expectativas, es mediante el
miedo que me produce perder la oportunidad de que el resultado esta vez sea
diferentes, y llegamos a “CREER QUE ALGO DIFERENTE VA A SUCERDER ESTA VEZ”, en
definitiva la esperanza en nosotros mismos es la única forma de volver a reír o
llorar, amar o sufrir, empezar o acabar, creer o lamentarse, …
Hace no mucho tiempo hablaba
sobre el miedo, si el miedo que me producía en mi tener algunos sentimientos y
como yo, quien intentar alentar a otros a superarlos, también los sufría y me
respondieron algo que me inspiro “acaso crees que eres un robot”.
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| El chico del ¿por qué no? |
Las personas podemos errar,
fracasar, perder, ver sólo una enorme oscuridad desde nuestros ventanales de la
habitación, cansarnos, sufrir, o dejar de querer amar, pero también podemos
entender que podemos elegir cambiar ese resultado, nuestro miedo, podemos amar,
triunfar, ganar, y “ver una luz que alumbra hasta los días más oscuros”.
Por eso os puedo decir que
tendremos miedo del resultado, no sabremos cual es la decisión correcta,
actuaremos, lloraremos, reiremos, sufriremos y amaremos, depende del sabor de
la vida que probemos, pero creemos que esta vez tocará una porción dulce la
buscaremos, y compartiremos esa idea; porque de forma irracional, complejo y difícil
vencimos a nuestro enemigos, los miedos de nuestra experiencia, una parte de
nosotros mismos y solamente fue pensando y si esta vez el resultado es
distinto.
“Es mejor fracasar en un instante que preguntarse durante la
eternidad que pasaría si hubiera dado ese beso…si hubiera sonreído…si hubiera
dicho te quiero…si hubiera dicho que tal estas…si hubiera vuelto a intentarlo…si
no decidiera rendirme” Agustín Calvo Rea
MORALEJA DE LA TARTA
NO POR PINCHARSE AL COGER UNA ROSA DEL ROSAL TIENES QUE DEJAR DE BUSCAR
OTRAS ROSAS, YA QUE ES LA ÚNICA FORMA PARA ENCONTRAR LA ROSA QUE CREES LLEGARÁ
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