sábado, 22 de marzo de 2014

¿La suerte existe o no?

¿Existe la suerte como fuerza aleatoria que influye de forma determinante y esencial en nuestras vidas, en nuestra autorrealización como personas? Me preguntó en un viaje de autobús que me acerca a mi casa.


Ciertamente creo que no existe esta concepción de carácter conspiratorio que ocasionalmente evocamos cuando los acontecimientos no sobrevienen a nuestro placer, definitivamente no existe.

Por el contrario, no negaré que como la mayoría de las personas he sentido y percibido esa sensación o aura de la temida “mala suerte permanente” o el clásico “gafe”. Pura ficción mental para autosatisfacer mi ser, mi mente, mis emociones, proponiendo así una solución más sencilla e independiente a mí, desplazando el análisis y aprendizaje que debería sobrevenir a la gran palabra FRACASO, o como nuestras mentes prefieren catalogarlo “golpe de mala suerte”, pero siempre nos servirá ese comodín me pregunto mientras escribo cada línea de esta encrucijada azarosa.


Poderoso ente la suerte capaz de devorar nuestra autoestima pero incapaz de cambiar de rumbo nuestra vida

Personalmente, no tengo miedo a consideras que algunos proyectos personales y laborales han salido mal, si lo entendemos por tener un desenlace distinto al esperado, o como calificamos la mayoría en una visión excesivamente negativa fracasos. No entraré a valorar hoy este término, que realmente tienen un potencial positivo incalculable y  para las personas, imperceptible, como un fantasma, sino que intentaré mediante un ejemplo en primera persona sustentar nuestra idea de la suerte.


Corría el año 2006 y tenía lo que se denominaba P.A.U. (prueba de acceso a la universidad) ahora creo que la llaman Selectividad, en ese aura temporal nos situábamos y tenía recuerdo ciertamente examen de Filosofía, asignatura que realmente no se me daba del todo mal, pero con un temario relativamente extenso. La situación intelectual antes de ver el examen era que exclusivamente había estudiado un autor, Platón, pero los candidatos en las preguntas eran muchos más se unía al anterior Aristóteles, Descartes, Hume, Khan y Marx.

Finalmente llegaba el examinador con ese folio y el corazón latía con más tensión, y eso que nunca me he puesto muy nervioso en estos procesos, pero ese día era distinto, cuando torne la hoja estaba Platón, me dije que suerte.La suerte como fuerza aleatoria que influye de forma determinante y esencial en nuestras vidas, en nuestra autorrealización como personas. 

Esta es la visión del ser humano y probablemente la de la mayoría de las personas, tuve suerte, casualmente positiva, pero la realidad es que tenía un 16% de buena suerte y un 84% de mala suerte. Mi cerebro prefiere hacerme creer que fue todo un acto azaroso en el cual la suerte tuvo una presencia esencial, pero si la realidad fuera otra hubiera sido un fracaso, no mera mala suerte.

El razonamiento es simple yo decidí mucho antes que actitud iba tener ante ese examen y cuanto tiempo le iba a dedicar, ese si es el factor determinante en lo que llamamos SUERTE. Nuestra perseverancia inquebrantable en cada obstáculo nos permite aumentar ese 16%, en 84%, no en 100% pero si en 99,99%, porque la suerte no es un elemento esencial en el transcurso de la vida, en nuestra autorrealización.


Los éxitos los celebramos con una botella de champán, en los fracasos debemos alejarnos de la suerte, analizar nuestra decisión y aprender del resultado.

Esta visión del mundo, que comparto con vosotros y que cada cual tendrá la suya, me permite considerar que la suerte en la travesía de nuestra realización como personas no es más que una mera excusa que nos aleja en innumerables ocasiones del necesario y verdadero aprendizaje, y además no sólo acota nuestra capacidad de empatía sino que puede mermar de forma tan gravosa nuestra autoestima y nuestro motor de movimiento (de vida), la ACTITUD, que es capaz de hacernos sentir INÚTILES, IMPOTENTES Y RENUNCIAR A NOSOTROS MISMOS.


Difícil es discernir para el hombre entre la casualidad y la causalidad, siendo la primera el comodín de nuestro AUTOBOICOT.




Incidiré una vez más la suerte en el campo de la autorrealización, de la búsqueda de ¿Quién queremos ser? No existe, si bien démosle un matiz o cierta relevancia a esta afirmación y porque no atribuirle a la suerte pequeños atributos en campos más triviales, como un juego de azar o simplemente lanzando un dado, en esa acción si tiene una relevancia especial la suerte, y en su resultado, porque interviene vitalmente el azar o suerte sin tener una repercusión superior nuestras decisiones previas o la actitud con la que lancemos el dado.

Es visible su poder en estos pequeños campos pero es aspectos más dimensionados se desvanece ante otros elementos prioritarios aunque preferimos pensar en esa fuerza aleatoria superior e incontrolable, pero la realidad es que priorizan otros factores en nuestro resultado concretamente 3 factores superiores:

Nuestra actitud
Nuestras decisiones
Nuestro aprendizaje previo


MI REFLEXIÓN FINAL 


¿Por qué existe la suerte y le damos ese poder en nuestra vida?



Este último apartado más íntimo se centra en la potencial influencia que le damos a un factor externo en nuestras vidas, ¿realmente pensamos que no tenemos casi efecto en el resultado? Y si el resultado es distinto a lo que vemos, y si fuera nuestro desarrollo emocional, y no ganar o perder, tampoco influimos. Más bien seríamos determinantes y esa realidad nos asusta porque nos exige pensar y analizar; y según este razonamiento y nuestro afán de buscar culpables, que pasaría si nadie quiere ser el señalado por su yo interior.

Esta realidad nos puede permitir observar el mundo, a las personas, nuestras decisiones y las de los demás desde otro prisma, incluso puede traernos de vuelta el autoestima porque moverse en el camino dependerá esencialmente de cada persona, y no podrás decirte ¿no tengo suerte? ¿No soy suficientemente bueno? ¿No llegaré? Porque todo dependerá de TI, y no de un elemento incontrolable y azaroso, una simple y burda excusa, LA SUERTE.


Engañar a los demás es un defecto relativamente vano ya que es el propio autoengaño el que nos convierte en monstruos



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- Próxima entrada "el poder de las personas" - entre el egoísmo y la compasión, que pueden esperar de ti los demás y que puedes esperar de ti tu mismo.



martes, 4 de marzo de 2014

Yo decido, tú decides,él decide, nosotros decidimos, vosotros decidís, ellos deciden.....¿Seguro?

Algunos lo califican de un simple paso, un requerimiento inevitable, una mera palabra, un símil de mantenerse vivo, moverse, actuar, realmente en ocasiones se puede asemejar a esta polifacética versión. Otras veces, esta situación este momento, acontece antes del propio movimiento, de actuar, incluso de dar ese paso.

Voy a intentar ilustrar esta idea con una situación real que me sucedió hace unos días, cuando me disponía en un día de sol, relajado y ciertamente contento por el centro de Madrid  a pasear en compañía. 
Durante gran parte del trayecto reí, hable, escuche y realmente puedo decir que estaba disfrutando de esa tarde pero tocaba volver después de 3 horas, por tanto me dispuse de vuelta desde Callao hasta Moncloa. 

Nada en mi interior había cambiado, la situación de vuelta era igual de idílica, yo iba gozando, pero al llegar a Plaza España en mi trayecto hacía Moncloa me encontré esa pendiente, y me paré sin motivo aparente y antes de disponerme a subir ni siquiera a dar el primer paso, verbalicé “Menudo coñazo”. No me había aún dispuesto a emprender esa pendiente, a dar un solo paso, pero ya había asumido de forma peyorativa esa experiencia, mi paso iba ser negativo por una decisión previa que interrelaciona la siguiente y las subsiguientes, la actitud. 


Pocos metros de subida después, me paré de nuevo pensando en que había pasado, como en un segundo me traslade del cielo al infierno, de la diversión y aura de un paseo a un penitente instado por latigazos, y sólo llegue a una conclusión, yo decidí sobre mi actitud antes de decidir, donde creo que realmente lo hago libremente. Ese instante de reflexión, posteriormente se traslado al papel y finalmente a una intensa charla durante todo el trayecto hasta Moncloa, una conversación en torno a que me había pasado, a como había decido de forma inconsciente como sería ese paso, y cuantas veces en mi destino habré decidido esto sin ese momento de reflexión, sin darme cuenta, siendo un mero títere de mi actitud previa.

En fin, al final la cuesta, la pendiente que era el infierno, torno en una experiencia y en un ejemplo para una idea, ¿realmente iba ser tan mala? La experiencia permite el cambio, y un minuto de reflexión permitió esto que leéis. 

Me pregunto aún intentado comprender mis actos, ¿es necesario tomar ese extremo para ver el contrario? ¿Es cierto los contrastes que expone una canción que me encanta como “Let her go”? y finalmente ¿sólo así vemos la importancia de decidir sobre nuestra actitud antes de actuar?



En consecuencia, con esta breve historia dejo una pequeña frase que encontré en un libro y refleja mi conclusión, cada uno que saque la suya propia.




LAS ACTITUDES SON MÁS IMPORTANTES QUE LAS APTITUDES POR ESO NO TE AUTOBOICOTEES.





¿Cómo te afecta tu actitud cuanto te boicoteas? ¿Cuándo eres tóxico para ti mismo?

Te voy a lanzar unas preguntas simples y concretas, me gustaría que te respondieses de forma honesta:



¿Has pensado alguna vez que no vales nada?

¿Has pensado que no necesitas a nadie?

¿No tengo nada que dar a los demás?

¿Es la suerte que tengo y debo aceptarla?

¿Yo no puedo hacerlo?




Y si estas decidiendo antes de emprender el camino en la vida, y si estas asumiendo límites que no deberían estar y si le has dado poderes que no debería tener a factores como la opinión de terceros o antiguas heridas emocionales aún abiertas, y si todos estos factores están convirtiendo en tóxica tu actitud actual. Y si tú actitud actual es sólo el reflejo de esas dimensiones las que has ido topando en el desarrollo de tu vida, y si estas promoviendo cada día tu actitud sin saberlo cuando los fantasmas te han hurtado tu confianza y los demás se han apropiado de tu autoestima.

Te diré que si te vinculas con alguna de las preguntas anteriores probablemente estés auto boicoteando cada decisión en tu vida, tú no lo sabes, pero tu actitud está boicoteando tu futuro sin tú percatarte

Todos hemos sufrido alguna de esas sensaciones, que todo sale mal, que nos persigue la mala suerte y siquiera recordamos la última vez que nos salió algo bien y que además todo el mundo nos juzga severamente sin encontrar a nadie que nos entienda y que todo eso implica que estamos solos en el futuro venidero porque los demás piensan que soy un fracaso.

Como sugerencia date unos minutos y piensa sobre dos cuestiones concretas:

¿Quién tiene el poder para decidir quién soy y poner mis límites?
¿Quién decide sobre mi actitud?

En consonancia vuelvo a dejar mi reflexión en una frase:

ELIGE SER POSITIVO, TIENES ESA OPCIÓN




La Realidad de Mi Blog, de mí y de vosotros

Por último, quiero dejar una breve reflexión sobre esta cuestión que me he planteado a mí mismo y que considero llena de preguntas para todos los lectores y de diversas interpretaciones y caminos.

No seré yo quien te pueda dar las respuestas, realmente nunca es mi intención, aconsejar, enseñar o guiar a las personas que amablemente leen este Blog, casi 600 (aprovecho para daros las gracias), creo que además contradeciría las últimas preguntas que os he lanzado y por ende mi filosofía de vida. 

Únicamente os planteo preguntas que yo me he planteado, que muchas habréis pensado si cabe más que yo, pero pensáis u os sentís solos en ese sentimiento, en la casilla de juego con miedo al que pasará, yo lo tengo en muchísimas ocasiones pero esa es el verdadero y único objetivo e intención de cada entrada, el espíritu de ese Blog, motivaros sabiendo que no estáis solos y siendo yo en primera persona en mi vida real día a día el primero en decidir, mostrando que es posible un camino distinto, que tendrá consecuencias, que cada cual debe asumir, pero sabiendo que no estáis nunca solos, que alguien ya estuvo donde tú ahora pisas, pero debes ser consciente de que tú eres el dueño de tu destino, de tus decisiones, de sus efectos, y del resultado final. 


Por eso no me considero una persona que de consejo, más bien hablo de experiencias, porque además estoy seguro de que ni yo ni nadie nunca tomará una decisión mejor que tú, porque TÚ si sabes quién quieres ser; el cómo, llegará sólo después.




LA VIDA ES UN 10% LO QUE ME PASA Y UN 90% LA MANERA QUE ACTUÓ ANTE ELLA





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"Las batallas no siempre las gana el más fuerte o el más veloz; tarde o temprano el hombre que triunfa es aquel que cree que puede triunfar"