Atardece, desde un pequeño parque de Manchester, observo el tiempo fluir, sentado en un chirriante y oxidado columpio, con un movimiento dinámico e hilarante, visiono el vaivén del otro columpio, vació, movido por el viento, a su vez un decrépito rayo del Sol de la tarde va dismuniyendo con el inquebrantable paso del tiempo. Aflora un aura de intemporalidad mientras lo observo diluirse, el color se desvanece, tanto de observado como el observador, todo torna a una paleta de blanco y negro, y muchos grises, demasiadas tonalidades en un flash digno de película de los ochenta.
En el cielo se percibe sin esfuerzo una perfecta cruz entre las nubes, señala mi balancín, como en los tesoros piratas, indicando un punto concreto, como diciendo Tú. Todas las películas necesitan una banda sonora así que mientras me quedó perplejo ante esa señal suena "que te voy a decir si yo acabo de llegar, si esto es como el mar quien conoce alguna esquina" e insiste "que te voy a decir".
La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas
¿Cuantas veces nos sentimos señalados y esperan que demos una respuesta, una solución ante el camino?
Esas metáforas del camino que sino usamos todos nuestros sentidos y vamos corriendo en la vida de un lado a otro nos perdemos, y al final nos perdemos nosotros mismos. Quizá nunca encuentras algunas respuestas o incluso no sabes si son ciertas, si sabes que hay mil formas, y en mi caso si he aprendido buscándolas, a correr, a huir, a no pensar e incluso dejar de vivir y como si fuera una lista musical cualquiera pasar de canción en canción, sin realmente entender o buscar un significado, sin pensar y darle importancia a cada canción, la melodía de una vida, sino surcando un día de existencia que lo consideraba un éxito, un día más, hasta que te das cuenta que cambio la canción, y rebobinaron la cinta alguna que otra vez sin ni siquiera darte cuenta de que tu vida pasaba minuto a minuto y así suena "ain´t sunshine".
En cada canción ibas aprender algo, pero debías no sólo prestar atención a la letra, sino a todo su conjunto, como en la vida quizá no se deba sólo mirar a un punto concreto sino a varios, quizá tu experiencia no sólo te modelo por el qué paso, quizá te sirva el como actuaste, o qué te dijeron, cómo lo sentiste, viviste, superaste. Esta visión del aprendizaje en la vida, esa en la que no nos han enseñado a aprender, de nosotros, para nosotros y sobre todo para los demás, donde sentir nos da más miedo que mirar a otro lado, que dejar que "todo pase". Ignoró cuantas veces en mi vida abre elegido ese camino y es de esas elecciones mi aprendizaje, no de lo mucho que hice bien, si del porque y para que.
Sentir duele, vivir duele, pensar duele, las emociones se sienten, hasta no hace mucho tiempo pensaba que esto era una debilidad, algo que mejor ocultar, ser una rotunda piedra forjada, una caja fuerte para mis emociones y mis pensamientos. Largas temporadas con esta ignorante creencia, ahora me doy cuenta que débiles son los que tienen miedo y más aún los que tienen miedo a vivir sintiendo, y en cambio los sentimentales o sensibles, esos son valientes, porque confinan sus sentimientos en un mundo que nos aleja de ellos. Así durante mucho tiempo las personas mezclamos la dureza, el vigor, con la sensibilidad, como si la evolución humana nos enseñara que es mejor no sentir, si cierto es más peligroso, pero rechazar nuestras emociones y mirar a otro lado, no decir lo que sentimos, no llorar porque no debemos, eso nos acerca a ser monstruos emocionalmente rotos.
Nadie nos prepara para la sensación cuando lloramos, de alegría o pena, para sufrir la decepción o el fracaso, el dolor de la perdida, para comprender que lo mejor no es suficiente, para sentirnos solos e incrédulos porque no entendemos nuestro propio camino, para sentirnos lejos de nosotros mismos, de quienes nos conocen o quienes prometieron la Luna y sólo sostienes algo de polvo entre tus manos de un tiempo pasado. Palabras que no son hechos, pero los hechos compelen emociones, y las emociones, caminos, nuestro camino en la vida.
Es ese punto del ser humano cuando nos cuesta tanto creer, emerge una palabra "confianza". Quizá sea algo vintage en el mundo actual, si me dieran un centavo por cada "yo no confió en nadie más" o "yo sólo confío en mi mismo", ahora mismo Amancio Ortega sería un mileurista comparado conmigo.
Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie; es como estar preso en la peor de las celdas: uno mismo
La confianza, una fé irracional en un ser humano, en un hecho concreto, interrelacionada con nuestras emociones, a medida que sentimos perdemos confianza sino entendemos el contexto, sino nos entendemos. Nuestra confianza y la que depositamos es difícil de reparar, se gana duramente, se pierde como un suspiro e incluso a veces desaparece como el vaho entre los labios.
En una vida que se conforma de millones de momentos diversos, se forma una persona, esa es la dificultad al conocer a una persona, millones de emociones vividas, y sentidas, lo que convierte en un reto mayúsculo entender y comprender a cada persona y más confiar en ella, porque nadie podrá sentirlo por ti. Nos perdimos entre frases de relleno, de armonía, predefinidas, respuestas sin conocer preguntas, y de repente después de sentir todo, nos abandono la confianza, vivimos una vida sin compartir millones de experiencias, por miedo a perder.
La confianza al igual que la motivación, el autoestima y las relaciones personales - es decir, las cosas importantes no materiales - deben regarse como las plantas, y que no puede hacerlo exclusivamente uno, sólo, sino perece... y una vez llegados a ese punto es como cuando se nos cae un plato al suelo, se rompe y siempre nos falta un pedazo irreemplazable para volver a montarlo, nunca vuelve a ser el mismo recipiente, no es la misma confianza. Como relata la canción "no es porque digas la verdad, es porque nunca me has mentido", confiar es ser sincero, contigo mismo y con otras personas y especialmente compartir, hasta el punto de poder comprender. Una carga enorme es la sinceridad, porque no sólo se requiere con otros sino que si confías en ti mismo, lo eres contigo.
Tengo una gran fe en los tontos; confianza en si mismo lo llaman mis amigos
En algunos momentos no alcanzaremos el resultado soñado pero no debemos desvanecernos, sino que debemos aprender a confiar en que la lección es el verdadero premio a nuestra confianza.
Experiencia Personal: Diambulando por la confianza
En mi vida he confiado, en personas, mujeres y hombres, de todas las edades diversas, en situaciones pasadas o futuras, en mí, habilidades o personalidad, numerosos y múltiples caminos recorridos, extremos y bipolares y no menos filosofías de vida adoptadas en el proceso. Cuando depositas la confianza en algo/alguien y se quiebra, una y otra vez, se produce un derrumbamiento en tu castillo de naipes, y decides dejar de seguir construyendo, quedarte con una única carta, tú.
Uno de los errores que cometemos, porque creemos que la situación y no nuestra elección nos situó ahí y sin darnos casi cuenta toda la confianza se desvaneció, la interior y la exterior. Yo lo hice, de cierto modo me entiendo, es lógico, no creéis, cuando te decepcionan, traicionan o fallan, te hieren voluntario o involuntariamente llega un punto que nos decimos "se acabo" "esto es una porquería mejor confió solo en mi y los demás que se arreglen". Nunca pensamos que la confianza nos proporciona compartir, nunca valoramos cuanto podemos soportar solos sin confianza, porque chic@s hasta las piedras y cajas fuertes más resistentes se fracturan, quizá no rápido, pero cada momento acaba erosionando, soportan tempestades, pero un día algo se filtra y funde hasta la última lamina de acero, dejando un alma quebrada a la deriva, y sin confianza. La sensación desnuda de que nada va salir bien, de que estas cansado de intentarlo, y que nadie te valorará, se empieza por dejar de confiar, esa es mi experiencia.
Lo único que necesitas es tener confianza en ti mismo. No hay ser viviente que no sienta miedo cuando se enfrenta al peligro. El verdadero valor reside en enfrentarse al peligro aun cuando uno está asustado, y esa clase de valor la tienes de sobra



Una vez mas GENIAL!
ResponderEliminarCuanta razón y que manera mas única de explicarlo y expresarte!!
Empezar a leer y que cada palabra me transporte a la siguiente sin querer dejar de mirar a la pantalla, sin pestañear. Dejar que el texto se apodere de mi... eso es lo que Tú, consigues con tus palabras!
Un aplauso!
Besitos y hasta la próxima!